Aluminosis, el terror que asecha las estructuras de Arraona-Merinals

Cuando se tienen estructuras hechas de hormigón, es inevitable sentir temor ante la eventual aparición de la aluminosis: deterioro de las superficies hechas de cemento aluminoso, que tarde o temprano deviene en su destrucción.

Dicho deterioro es causado por el exceso de alúmina en la mezcla cementosa, que, al ser sometida a altas temperaturas y elevados niveles de humedad, hace que se empiecen a resquebrajar las construcciones.

Este mal puso en jaque, hace algunos años, a la población de Arrona-Merinals, uno de los barrios más importantes de Sabadell. Y ahora parece volver a convertirse en una amenaza latente.

Luego de que ya casi está por culminar la demolición de 20 edificios que fueron construidos en los años 60, la misma comunidad ha detectado otras estructuras, de menor data, que están sufriendo el mismo daño.

Formas de detectar la aluminosis

La aluminosis es un mal que no pasa desapercibido, una vez que la humedad y el calor empiezan a generar que la alúmina se modifique, se empiezan a generar deterioros en las superficies. Normalmente se produce una oxidación en las viguetas de los bloques, lo que a su vez ocasiona grietas en las paredes como consecuencia inmediata. Solo basta estar atento a los muros de nuestros edificios para saber si padecemos de esta problemática.

Una problemática social que data de los tiempos de Franco

Durante la dictadura franquista se construyeron buena parte de las estructuras que aún conforman el barrio de Arraona-Merinals y todo Sabadell, en general. La mayoría de estas fueron levantadas con cemento de alto contenido aluminoso. Esta medida, pensada para ahorrar costes, jamás previó los efectos que inevitablemente traería a largo plazo.

Ante esta situación, los vecinos de la zona han decidido unir esfuerzos y solicitar a las autoridades locales el respaldo en el solvento de la situación. Todos están dispuestos a demoler los edificios, ya que una restauración saldría mucho más costosa. Sin embargo, exigen la pronta intervención gubernamental. Por otro lado, las distintas constructoras han asumido su porción de responsabilidad y se han comprometido con la reurbanización.

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